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CRÓNICA DE UN DÍA ESPECIAL: 4 GOTAS, 4 PERROS, 4 LATAS


       Para todos hoy era un día muy especial y simbólico del que hemos querido formar parte.

       En contra de lo acostumbrado y habitual en Arista de Midi, hoy domingo nos han permitido dormir un poco mas (¿será una recompensa por el madrugón de Cuerda Larga?)

       Nos ha hecho un día de perros (no sólo porque hubiese 4). Alguna optimista afirmo: “chispea, pero no llueve”, y...LLOVÍA. Hubo un despliegue de chubasqueros, (que a mi personalmente me sorprendió, ya que por la mañana, en un alarde de previsión, lo metí en la mochila, pensando que no lo usaría)

       Cuando nos encomendaron este relato pedimos que se sucediesen anécdotas que contar, y algún graciosillo se lo tomó al pie de la letra, y al grito de PIEDRA VA!!, dejó caer un señor pedrusco, que le pudo costar la rodilla a Irene, pero con maestría diestra (a pesar de ser zurda), la esquivó.

       El día transcurría desapacible, y Darna se convirtió en el indicador del estado general del grupo: calados hasta los huesos, tiritando, ... etc, pero a pesar de todo, nos sentíamos como pez en el agua.

       Tras un sentido silencio, hubo un conclave a media hora de la cima, y rápidamente fumata blanca: al bar.

       ¡Dicho y hecho! Jorge acogió en su regazo a Darna, después de que comprobásemos que prefería un salto al vacío a estar dentro de la mochila de Bea. El camino de regreso fue rápido y sin problemas (salvando el dilema en la bifurcación);y llegamos al bar calados y hambrientos.

       Comenzamos tímidos con cafés, pasando directamente a las cañas y a algún que otro plato combinado, al que siguieron canelones, bocadillos, chorizo casero...; y de postre chocolate a la taza y copita.

       Y llegaron las despedidas y los hasta pronto. Pero nadie sospechaba que sería tan pronto, ya que un despiste (que le puede pasar a cualquiera, y mas en un coche que no pita cuando te dejas las luces encendidas), provocó las carreras de 3 ó 4, y el cachondeo general (imagino).

       La policía nos ayudó y el 4 latas arrancó (mención especial al conductor del autobús, Irene pasó mucho apuro cuando el conductor intentó arrancar el coche, por el olor a perro mojado que el pobre tuvo que aguantar)

       Bueno, en definitiva, un bonito día; con la banda sonora de la campanita de la fuente. Un abrazo para todos. Las superprimas